EN LA VIDA, HAGO LO MEJOR QUE PUEDO


Nacido el 12 de Agosto del 2001, después del Pánico en Génova por el enfrentamiento entre la policía y los anarquistas pero antes del atentado del 11 de septiembre en los Estados Unidos. Bautizado con el nombre de Miguel Antony Guevara Burga. “Miguel” por el personaje Bíblico y “Antony” por el puro gusto que sentían mis padres por el nombre.

Hijo de Don Benigno Guevara Alcántara, quien en su vida se ha dedicado a laburar como agricultor, albañil y chofer. Con Doña Elena del Carmen Burga Rojas. Natural de la provincia de Celendín, tierra del sombrero de paja toquilla y el chocolate, ciudad tablero de ajedrez enmarcado entre lomas gris azules y cuna de artistas. Nacido en una familia de 6 ocupando el puesto del tercer hijo.

Estudió el nivel inicial en el jardín de su barrio que tenía por nombre “El Rosario”. Del cual egreso para cursar su primaria en la institución educativa publica “Pedro Pablo Augusto Gil”, misma institución que le inculcó disciplina y amor por las artes. Mismos que desarrollo en la secundaria en el colegio emblemático “Coronel Cortegana”. Cursó 3 semestres académicos en la carrera de Educación Primaria en el Instituto de Educación Superior Aristides Merino Merino en su ciudad natal, carrera que ejó para posteriormente continuar sus estudios en la universidad nacional Toribio Rodríguez de Mendoza en la histórica ciudad de Chachapoyas.

En el transcurso de su vida, ha llevado talleres de danza, actuación, declamación y Clown. Trabajó como Clown, bailarín y animador de fiestas durante cuatro años antes de la pandemia por covid-19.

Actualmente reside en la fidelísima Chachapoyas junto a su madre con quien tienen como sustento económico el negocio familiar que es una juguería  y una pequeña bodega. Luchando por lograr sus ideales de vida un paso a la vez, viviendo y respetando sus etapas de vida y agradecido por cada experiencia vivida.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

“SHILICO” o "Chilico" una discusión necesaria.

MI EXPERIENCIA PERSONAL CON “HISTORIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN”

Navidad y Consumismo, una falacia que debemos reconocer