La LGBTQFOBIA NO ES UNA OPINION, ES DISCRIMINACIÓN

La
heteronorma ha configurado una sociedad altamente discriminante hacia las
personas diversas, nos ha enseñado a tolerar y normalizar actitudes que atentan
contra la salud física y emocional de los demás, sin embargo, el mundo ha
cambiado más en los últimos 40 años que en los anteriores 200 y es por ello que
actualmente son cada vez más las personas que rompen la barrera de la ignorancia y
comprender que la LGBTQFOBIA no es una opinión, es discriminación.
Es erróneo creer que la diversidad es cosa de
estos tiempos pues existen pruebas de que las personas diversas han estado
presentes a lo largo de toda la historia de la humanidad, en culturas tan
antiguas como la griega, la hindú e incluso en la cultura inca ya se tenía
conocimiento de que existen más orientaciones sexuales que solo la
heterosexualidad, sin embargo y como ya lo mencioné anteriormente el mundo ha
cambiado mucho en los últimos años y con ello las personas diversas se han
visto cada vez más visibilizadas y las nuevas generaciones nos han enseñado a
cerca de la existencia de nuevos tipos de orientación sexual que se ven
visibilizados dentro de la comunidad, entre ellos tenemos a las lesbianas,
gays, transexuales, transgenero, travestis, queer, entre otros.
La
LGBTQFOBIA al ser un tipo de discriminación nace de los prejuicios y
estereotipos arraigados en la sociedad, sin embargo, entendamos que los
individuos son formados por su entorno, por ello las personas que crecen en un
entorno donde están fuertemente presentes las conductas de hipermasculinidad,
misoginia y actitudes moralistas tendrá más posibilidades de ser una persona
LGBTQFOBICA, en muchos casos catalogando a la homosexualidad, por no decir más,
como un trastorno mental sin entender que la homosexualidad fue retirada de la
lista de enfermedades mentales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en
el año 1990, pasando así a ser considerada una forma más de orientación sexual
al igual que la heterosexualidad.
En la actualidad podemos observar verdaderos
contraste en los sistemas políticos y sociales del mundo, pues mientras existen
países donde la diversidad de las personas ha sido aceptada y se ha llegado al
concepto de igualdad otorgándoles los mismos derechos (entendiendo como derechos
a las condiciones de dignidad que necesitamos todos los seres humanos para
nuestro bienestar que son satisfactores de nuestras necesidades más básicas de
igualdad, libertad, seguridad y solidaridad) existen también sociedades donde
la homosexualidad está penada con cárcel o hasta con la pena de muerte, en el
Perú, las personas que son parte de la comunidad LGBTQ+ no cuentan con los
mismos derechos que la mayoría de la población y no existe una política de
sanciona miento ni penalización de las actitudes de discriminación por
orientación sexual, es por ello que las personas LGBTQ+ sientan miedo e
inseguridad de vivir plenamente sus vidas y sus verdaderas identidades. Esto se
refleja en los datos de INEI donde el 63% de las personas que dijeron ser parte
de la comunidad declararon también haber sido víctimas de violencia y acoso.
Para terminar, quienes queremos la inclusión
debemos reconocer que, en una cultura homofóbica, todos lo somos en alguna
medida, y debemos cambiar también y de esta modo, podremos esperar el apoyo que cada vez más personas expresarán
a la inclusión LGBTQ+ sea en reconocimiento de la igualdad no en una mera
simpatía benevolente, declarativa, desde la distancia, hacia un “grupo
diferente” sino honesta y empática con los demás para entender que toda forma
de discriminación es un obstáculo en el camino de una sociedad mejor.
Fue muy interesante leer a cerca de la posibilidad de que otras culturas conozcan sobre la orientación sexual, nunca lo había pensado así. Genial 👍
ResponderEliminarQue buen articulo sobre la discriminación que se le tiene a las personas que supuestamente son "diferentes" a nosotros solo por el hecho de tener una orientación sexual distinta a la que desde tiempos antiguos se le considera "normal", todos somos seres humanos y todos merecemos respeto, merecemos que respeten nuestras decisiones, nuestros pensamientos, opiniones, etc. Siempre y cuando no hagamos daño a nadie más.
ResponderEliminar