La Fidelísima presenta: peatones vs calles

 


La fidelísima Chachapoyas de calles formadas en paredes blancas y adornadas con balcones, reflejo mismo del orden en el que la ciudad vivía. Se quedó atrás; construcciones y almacenamiento de material obstruyen las calles, automóviles estacionados donde pudieron y quisieron son solo el inicio del problema, las calles de nuestra ciudad se han convertido en un campo de batalla para peatones de todas las edades, madres con niños menores de cinco años, alumnos de primaria y secundaria, en general para cualquier ciudadano que ostente movilizarse al medio día por las calles.


La antigüedad de muchas de las construcciones de la ciudad de chachapoyas sumada a una serie de factores como la ubicación geográfica, clima y movimientos telúricos entre otros, han ocasionado que dichas estructuras se hayan deteriorado hasta el punto de ser inhabitables. Por esto los propietarios han optado por derribarlas y construir edificios nuevos, sin embargo, el gran número de construcciones, así como la mala ejecución de estas y principalmente el almacenamiento del material requerido para dichas obras en la vía pública, no solo por días si no hasta meses. Han terminado por obstruir las veredas y en ocasiones las calles, taponando las mismas e imposibilitando el tránsito normal de peatones. La situación empeora si tomamos en cuenta el proyecto de “Mejoramiento de las calles del centro histórico de la ciudad” que ha venido desarrollándose con graves desaciertos en su ejecución, desde retrasos hasta abandono de material en las calles ya culminadas.


El orden vehicular es un problema latente en las calles de igual forma, la creación de desvíos mal planeados que terminan en irresolubles encrucijadas del tránsito, así como los conductores que estacionan sus vehículos en zonas no indicadas y que obstruyen el tránsito vehicular, en ocasiones llegando incluso a invadir la vía peatonal con los vehículos. Es importante resaltar en materia de obstrucción al tránsito de peatones que el comercio y el número de locales que imposibilitan el caminar por las aceras con los productos que ofrecen o sus carteles y afiches; que valga la pena resaltar violan la ordenanza municipal de publicidad y comercio bajo la que se rige nuestra ciudad. Todos estos factores sumados no hacen más que terminar de convertir las calles en una bomba de tiempo que alcanza su punto más riesgoso al medio día.


Cuando dan las 12 del medio día y el astro rey se acomoda en el centro del cielo amazonense, estudiantes, trabajadores y demás ciudadanos frenan sus actividades, las personas salen de sus trabajos y abarrotan las calles que hierven en estudiantes de primaria, secundaria y hasta madres que recogen a los niños de inicial. El tráfico acrecienta y las calles pierden el orden y cualquier sentido de civilización, se convierte en una selva donde sobrevive el más fuerte o como diríamos los peruanos “el más vivazo”. El caos que se genera obliga a las personas a sortear a los automóviles en el intento de llegar al otro lado de las calles, él problema se hace más evidente que nunca. Los efectivos responsables del tránsito brillan por su ausencia, el caos se apodera de las calles y los civiles sin distinción de sexo, edad o religión luchan por su vida en calles que no conocen el orden y veredas que son intransitables.

es evidente que la situación de los peatones en Chachapoyas es preocupante. Las calles y veredas obstruidas, el tráfico vehicular caótico y la falta de orden en general hacen que caminar por la ciudad sea una tarea difícil y peligrosa. Sin embargo, también es importante destacar que hay soluciones y recomendaciones que se pueden implementar para mejorar la situación. Es necesario que todos los ciudadanos, incluyendo a los conductores y comerciantes, trabajen juntos para crear un ambiente más seguro y ordenado para los peatones. Al reflexionar sobre esto, podemos tomar medidas para mejorar la situación y hacer de Chachapoyas una ciudad más amigable para todos.


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